Desnuda tu piel de plásticos y perfumes

julio 18, 2018

En la frutería del súper se puede ver una caja de un material a simple vista parecido al ‘porexpan’ con media piña pelada. También puedes llevarte unos gajos de mandarina, por supuesto, pelada. O unos trozos de sandía. Todo envuelto, eso sí, con el clásico papel de film. Es decir, fruta pelada y envuelta en plástico. Recapacitemos: ¿es necesario envolver la fruta de plástico cuando ésta ya posee la capa protectora más eficiente que existe en la naturaleza? La piel.

En respuesta a esta aberración, surgió una iniciativa bajo el nombre #DesnudaLaFruta. Su objetivo: denunciar el excesivo uso de plástico en la comercialización de frutas y verduras. Tras varias semanas en marcha, la campaña ha llenado las redes de fotos que muestran el despilfarro de un material que, al contrario que la piel, no se biodegrada.

El hombre es el único animal capaz de hacer algo así, pero también es capaz de aplicar el mismo modelo de estupidez y tropezar dos veces con la misma piedra. Algo parecido es lo que ocurre en nuestras compresas y protegeslips. No porque estén envueltos de plástico, sino porque lo contienen y pueden contener substancias potencialmente tóxicas o sintéticas que, bajo el nombre, perfumes, tienen como objetivo disfrazar un supuesto mal olor que no sería tal de no existir el perfume que lo pretender enmascarar.

¿Es necesario añadir perfumes a nuestras compresas cuando la menstruación no huele y lo que huele es, precisamente, el resultado de la escasa transpiración que se produce cuando una compresa está en contacto con nuestra piel y se encuentra con componentes potencialmente tóxicos y/o sintéticas? ¿No será más fácil, sostenible y natural (y económico) apostar por tejidos naturales, hipo-alergénicos y transpirables como el algodón?

Casi siempre (por no decir siempre) el camino más corto entre el punto A y B es una línea recta y eso es justamente lo que no encontramos en la gran mayoría de productos de higiene menstrual. Como consumidores, debemos exigir transparencia y honestidad a los productos que consumimos. No debemos contribuir en rizar más un rizo que afecta a nuestra salud y la del planeta. Desnudemos la fruta de plásticos y hagámoslo también con nuestra piel. Para que el planeta y nuestro cuerpo puedan, al fin, respirar.

 

 

 

Anuncios

A %d blogueros les gusta esto: