‘Amigas’ pero no tan conocidas: amenorrea, menorragia y cía

agosto 30, 2018

Entrecomillamos porque lo decimos, evidentemente, en sentido figurado. Bien por exceso, bien por falta de, la menstruación no siempre responde a un patrón. Ni a dos, ni tres. La menstruación admite tantas versiones y experiencias como mujeres.

Pero también las alteraciones de este curso normal del ciclo menstrual pueden ser muy variadas y debemos estar alerta ante cualquier desajuste (y, de ser así, informar y consultar con el ginecólogo).

Por eso queremos aprovechar este post para recopilar algunas disfunciones -a modo de glosario- que son más frecuentes de lo que nos pensamos y sobre las que seguro que merece la pena detenerse, aunque en este post las revisaremos de manera resumida y sencilla.

Menorragia es el aumento anormal del flujo menstrual o de la duración de la menstruación con intervalos intermenstruales normales. También se conoce como Polihipermenorrea e Hipermenorrea. ¿Cuándo se considera menorragia? Cuando la menstruación supera los siete días o bien una pérdida de sangre mayor a 80 ml. Lo normal es perder entre 30 y 40 ml.

Proiomenorrea es el trastorno del ciclo menstrual caracterizado por un intervalo excesivamente corto. ¿Cuánto es corto? Generalmente hablamos de un periodo inferior a 21 días entre una menstruación y la siguiente. En el caso contrario, la Opsomenorrea es un trastorno del ciclo menstrual que tarda más de 35 días en volver a producirse.

No confundir con Amenorrea, que es la ausencia de menstruación por más de 90 días. Por otra parte, la Oligomenorrea corresponde a ciclos menstruales más largos, por lo tanto, hay menor número de ciclos al año. Por su parte, la Polimenorrea son ciclos menstruales más cortos. Es decir, hay mayor número de ciclos al año. Por último, la Hipomenorrea es la disminución en la cantidad de flujo menstrual.

Las alteraciones o irregularidades en los ciclos menstruales son más frecuentes en los dos años que siguen a la primera menstruación (que se conoce como menarquia y sobre la que hablamos en este post) y en los tres años anteriores a la menopausia. Sea como sea, si notas que tu ciclo es irregular, no dudes en visitar a tu ginecólogo.

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Algodón: 5 preguntas sobre el gran aliado de tu higiene menstrual

agosto 10, 2018

1.- ¿Todas las compresas son de algodón?

No. Más bien al contrario. Son pocas las marcas que elaboran los productos de higiene femenina de algodón 100% hipoalergénico (Farmaconfort es pionera y líder). La mayoría no son de algodón, ni tan siquiera lo contienen.

2.- ¿Por qué están importante que el algodón esté en contacto con la piel en nuestra zona íntima?

Por sus propiedades naturales beneficiosas para la higiene femenina. Existen productos que contienen plástico o perfumes que, en permanente contacto con la piel, además de ser irritantes, pueden dificultar la transpiración. El algodón, sin embargo, ayuda a reducir y prevenir los riesgos de irritaciones, picores, infecciones y alergias.

3.- ¿La regla huele?

No, no huele (si mantenemos una higiene regular, claro). Lo que huele es, precisamente, el resultado de la escasa transpiración que se produce cuando una compresa está en contacto con nuestra piel y se encuentra con componentes potencialmente tóxicos y/o sintéticos como perfumes o superabsorbentes. Una escena clásica’ producida cuando la compresa no es de algodón (aunque lo parezca).

4.- ¿Cómo puedo saber que una compresa es de algodón?

Lo mejor es comprobar la composición y diseño de los productos que utilizas y consultar con el farmacéutico o médico de confianza. Desconfía de los envases en los que aparece la palabra cotton o algodón, pues no se refieren a su composición sino a la apariencia.

5.- ¿Cuáles son las propiedades del algodón que lo hacen tan adecuado para estar en contacto con la piel?

Destacamos 5 propiedades principales: Es transpirable, es decir, retiene el flujo y permite el paso del aire a través de sus fibras. En segundo lugar, garantiza un nivel óptimo de humedad, permitiendo el justo intercambio de humedad con el exterior y reduciendo la deshidratación. También es compatible con el pH fisiológico y no altera la acidez natural de la mucosa vaginal. Es hipo-alergénico, dermatológicamente testado, por lo que atenúa y ayuda a prevenir los riesgos de irritaciones, picores, infecciones y alergias. Por último, y no menos importante: mantiene un tacto suave y agradable con una máxima protección.

 


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