Los 5 básicos imprescindibles de tu higiene femenina

mayo 23, 2017

El próximo 28 de mayo se celebra el Día Mundial de la Higiene Menstrual. Hace ya años que desde Farmaconfort reivindicamos, más aún si cabe en este día, las claves de la higiene íntima que debemos tener en cuenta no solamente durante los días de menstruación, sino en nuestro día a día.

Por este motivo hemos elaborado un breve y sencillísimo listado con los consejos básicos para una correcta salud íntima de la mujer. Cinco básicos e imprescindibles que no podrán faltar en el día a día de tu higiene. Pequeños gestos que, además, no darán un vuelo a nuestros hábitos o rutinas, al contrario, los harán más sencillos y naturales.

  1. Revisa la composición de los productos de higiene femenina que utilizas habitualmente. La mayoría de compresas, protegeslips y tampones que se pueden encontrar en el mercado son de plástico en contacto directo con la piel y pueden llegar a causarte picores, irritaciones y alergias; ya que dificultan la transpiración y propician la sudoración.

 

  1. Escoge productos de higiene femenina que sean de puro algodón. ¡Como en tu ropa de diario! El algodón es transpirable, garantiza un nivel óptimo de humedad, es compatible con el pH fisiológico, hipoalergénico y suave.

 

  1. Evita el uso de ropa interior de tejidos sintéticos. La ropa interior de algodón ayuda a mantener tu zona íntima libre de exceso de humedad y permite que el área respire. Mejor si es blanca o beige, ya que a veces la ropa de color se tiñe con productos que pueden alterar la flora vaginal.

 

  1. Higiene, sí, pero sin excesos. La vagina tiene su propia protección y lavarla en exceso puede debilitar su pH. Evitar el uso de duchas vaginales excepto si el ginecólogo lo recomienda. Si se opta por un jabón íntimo, procurar que no altere el equilibrio del pH vaginal.

 

  1. Usa productos de higiene libres de químicos y sin perfumes o efectos desodorantes. La piel de la vulva es muy sensible y a muchas personas los jabones perfumados también puede causar irritación o picazón. Lo más indicado es usar jabones que mantengan el pH de la vagina.

 


‘Hablemos de la depresión’ en el Día Mundial de la Salud

abril 7, 2017

Vivimos en una sociedad que tiende a la estigmatización, que la tolera y que la alimenta, muchas veces a base de silencio y ninguneo. En este blog hemos revisado algunos de estos comportamientos que históricamente han rodeado a la menstruación, ‘acompañándola’ en el mercado, en la tele, en los medios, etc. Y ya hemos visto que cuando algo se estigmatiza… empeora. ¿Hay algo más estigmatizado que la regla? Lo cierto es que no sabemos si más o menos, pero ‘haberlo haylo’ y se llama depresión.

¿Sabías que la depresión ocupa el primer lugar de días perdidos en calidad de vida, productividad y muerte prematura? Por eso hoy, 7 de abril, se celebra el Día Mundial de la Salud. La fecha conmemora de hecho el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud que tuvo lugar en 1948 y como cada año un tema pone de relieve una esfera de interés prioritario para la OMS. Este año es la depresión.

A menudo, no correctamente diagnostica
da ni suficientemente valorada, la depresión provoca angustia mental y afecta a la capacidad de las personas para llevar a cabo incluso las tareas cotidianas más simples. Por eso, este año en particular y bajo el lema ‘Hablemos de la depresión’, la Organización y todos los organismos y entidades que se han sumado a la causa quieren recordar que no hablar de ello es precisamente, alinearse en contra de todas las personas que lo sufren o lo sufren sin saber. La buena noticia (porque detrás de una reivindicación siempre hay una esperanza) es que la depresión se puede prevenir y tratar pero para ello es necesario que todo el mundo sepa y comprenda qué es la depresión y cómo puede prevenirse y tratarse.

Sólo si somos capaces de reducir la estigmatización asociada a la enfermedad, muchas personas o familiares y amigos de personas que sufren depresión serán capaces de pedir y obtener ayuda. Visibilidad, siempre.

 


Anatomía de una compresa de algodón (de verdad)

noviembre 28, 2016

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A simple vista pueden parecer iguales, pero ya hemos podido ver en anteriores ocasiones que el hecho de que nos parezcan suaves y blancas, no significa que las compresas sean aptas para nuestra piel. La mayoría de marcas utiliza plásticos en contacto con la piel, blanqueadores ópticos (Cloro), perfumes y substancias súper absorbentes que, pese a tener un aspecto ‘inofensivo’, ‘calan’ en nuestra piel más de lo que nos compensamos.

Hoy te queremos explicar qué materiales utilizamos para fabricar una compresa en Farmaconfort. Como sabes, trabajamos con materiales naturales, ecológicos, reciclables o reciclados para evitar alergias y picores. Son los más respetuosos con el medio ambiente y con tu salud y ése es nuestro valor diferencial respecto a la competencia y respecto a tu higiene menstrual.

Siempre lo decimos, pero nunca está de más recordar que a lo largo de tu vida puedes llegar a utilizar más de 12.000 tampones, compresas y protegeslips. Por este motivo es fundamental que compruebes la composición y diseño de los productos que utilizas. Para nosotros, la parte más fundamental de la compresa no es una parte, es el todo. El algodón. Es el principal material que usamos para fabricar las compresas porque ayuda a prevenir los riesgos de picores, irritaciones y alergias.

El algodón ecológico es respetuoso con el medio ambiente a lo largo de su proceso de cultivo ya que no se emplean pesticidas, insecticidas y fertilizantes químicos ni ninguna sustancia contaminante. Su cultivo respeta los ciclos de la naturaleza y contribuye a mantener el equilibrio para preservar su potencial en el futuro. El puro algodón hipoalergénico se purifica a través de un proceso que NO usa cloro ni dioxin.

Utilizar productos de algodón puede fomentar el cultivo de esta fibra natural en zonas desfavorecidas como Pakistán, Tanzania o la India.

En cuanto a las partes propiamente dichas, diferenciamos tres. La primera de ellas, la capa superior. Está fabricada con un entrelazado especial de puro algodón hipoalergénico. En otras compresas del mercado esta capa suele ser de plástico o fibras sintéticas, que puede crear un clima de calor – humedad ideal para la proliferación de hongos, irritaciones y alergias. Esta es la única parte que está en contacto directo con la piel y debe ser hipoalergénica, además de suave y esponjosa.

En segundo lugar, el núcleo absorbente es la parte que tiene como misión absorber el flujo menstrual. A diferencia de otras compresas, el núcleo absorbente de Farmaconfort está fabricado únicamente con algodón, que permite su transpiración. Su capacidad de absorción es igual o incluso superior a otras y no se le añaden ni perfumes ni polímeros superabsorbentes que pueden llegar a irritar la piel.

En tercer lugar, encontramos la lámina impermeable. Para que no traspase, y gracias a un adhesivo fijador, conseguiremos que la compresa no se mueva. Y por último, y no menos importante, el envase. Desde Farmaconfort no podemos sino cerrar este ciclo de producción con lógica y coherencia, apostando y garantizando que todos los estuches que utilizamos están fabricados con cartón reciclado y reciclable.


Otra menstruación es posible

noviembre 8, 2016

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La menstruación no es una fiesta (y tampoco un funeral). Pero todo lo que la envuelve parece estar alineado en un lado o en otro. Al final, todo es artificio por falta o por exceso.

¿Os habéis preguntado por qué en la televisión la menstruación sólo nos visita siendo jóvenes, atractivas y muy activas? ¿Y por qué cuando llega la regla nos vienen ganas de bailar tango, ligar, ir a la playa, subirnos a un columpio del revés? Quizá las mujeres creativas detrás de estas campañas sí tengan ganas de bailar y dar piruetas (si es que hay mujeres en la toma de decisiones de estos anuncios) pero al resto… muy probablemente no.

Generalmente (aunque celebramos y mucho las excepciones), la regla suele ir acompañada de sofás, de mantas, de infusiones calentitas, de días caseros… ¡Despertemos! La regla no es sólo una cuestión de sangrado y las soluciones que hay a nuestra disposición para ‘ocultar’ o aliviar ese hecho. Es algo más. Es ganas de no salir, de no hacer demasiado, de recogerse, ganas de no tener de ganas. Y es genial… Pero la realidad no es así: el mercado y la sociedad entiende la regla con artificio y aunque entendemos que el marketing en el siglo XXI lo envuelve todo, la regla no es un coche, ni un zumo, ni una colonia. Es la regla.

No hace faltar adornarla como una necesidad y convertirla en un sueño… Y sin embargo, ahí estamos. Prometiendo alegría y diversión infinitos. ¿Perdón? Y sí, claro que estamos a favor del marketing pero, ¿otro marketing es posible? Uno que nos deje vivir en paz y armonía con nosotras mismas.

Ya sabemos (y defendemos) que la regla no es un drama, pero no, gracias, no quiero colgarme boca abajo para comprobar lo absorbente que es mi compresa. Tampoco quiero que huela a Channel nº5. Porque la regla no huele, no debe oler. Y si huele… algo no va como debería.

Sabemos que los anuncios son exageraciones, pero las exageraciones esconden promesas que además son las causantes de un problema real. La súper absorción y el perfume (la tierra prometida de la menstruación) sólo es sinónimo de componentes, cuyos orígenes y efectos bien merecen ser tratados en otro post pero ya lo avanzamos, no son buenos para tu salud. ¿De verdad necesito súper-absorbencia y perfume?



Otoño: la estación premenstrual

septiembre 30, 2016

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Si tuvisteis ocasión de leer los post en los que abordamos este verano las cuatro fases del ciclo menstrual, os acordareis que otoño es la estación directamente vinculada a la fase premenstrual. Coincidiendo con su llegada vamos a sumergirnos más en la magia de esta estación en la que nada es lo que parece…

Para empezar, otoño no es una estación triste. Es una estación recogida, íntima y cálida. Es cierto, las hojas se caen (y nuestro pelo), el día se contrae a una velocidad endemoniada y las temperaturas descienden… Pero no es frío, sino necesidad de recogimiento en la naturaleza. Lo mismo pasa con la regla.

Tras una estación de apertura total, el verano y su explosión de luz y vida, otoño nos envía señales inequívocas de cambio necesario y, a la vez, positivo. Lo mismo que sucede en la naturaleza tiene lugar en la mujer. Tras una fase de ‘desenfreno’ y dinamismo, nuestro cuerpo se encierra en sí mismo. Se prepara para el cambio que puede o no puede acontecer, pero para el cual se ha preparado durante las fases previas.

¿Lo ves ahora más claro? No te has dado cuenta pero estamos hechos de naturaleza 100% y la premenstruación es ‘puro otoño’: volvemos a los horarios, el orden, las rutinas… y aunque hayamos entonado más de un ‘quejío’ cuando alguien nos ha hablado de la ‘vuelta al cole’, sin duda, no deja de ser justo y necesario generar orden y calma.

Limpiamos los armarios, tiramos lo superfluo, nos equipamos de ropa más cómoda, más abrigada, más grande… claro, ¡porque vienen cambios! En nuestro cuerpo pasa exactamente lo mismo. Tras la algarabía y el júbilo de la ovulación, nuestro cuerpo pide que vayamos preparándonos para la menstruación (el invierno). Todo debe empezar a cambiar.

No obstante, mucho nos emperramos en que no se produzcan cambios en nuestro día a día. La sociedad como tal cada es menos humana-animal y más humana-robot. Las estaciones cada vez se notan menos. Nos hemos inventado el ‘cambio de hora’, en invierno ponemos la calefacción a 24º y en verano el aire acondicionado a… ¡sorpresa! 24º. En resumen, estamos poniendo frenos al cambio cuando el cambio es necesario para que la vida fluya.

Con la regla pasa lo mismo, nos centramos en estar siempre igual y en no dejar que los matices de cada ciclo menstrual se hagan presentes en nuestro día a día. Que no se note que tenemos la regla… ¡no sea que alguien le siente mal! La regla no es un obstáculo que debe ser eliminado. Es el momento de celebrar los cambios en lugar de querer anularlos. Disfrutemos del otoño, de su olor a castañas, de sus cuadernos, de sus patios de colegio llenos de niños, de las texturas de sus escaparates, de su chaqueta de entretiempo, de la vuelta del edredón… Porque el otoño no está tan mal. Y la premenstruación tampoco =)


Todo sobre mi regla (III)

agosto 30, 2016

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¿Qué necesidades y qué habilidades sentimos o nos afectan durante los diferentes ciclos menstruales? Una de las metáforas (no la única) más fáciles de entender las cuatro fases del ciclo menstrual son las cuatro estaciones.

Así, tal y como encontramos en el blog ‘Conecta con tu menstruación’, la semana después de tener la regla coincide con la primavera. Estación que simboliza perfectamente el tiempo para la renovación y que de la misma manera que lo hace en la naturaleza, en nuestro cuerpo se traduce en un aumento de energía física y en nuestras capacidades de concentración, planificación y consecución. ¡Es tiempo de caza! Esta fase representa el mejor momento de nuestro ciclo para empezar proyectos nuevos, ‘para tomar acción, trabajar sola y lograr resultados en base a unos objetivos’.

La semana siguiente coincide con la ovulación. Estos días vendrían representados por el verano, ¡tiempo de cosecha! Se trata de la fase expresiva, sociable, empática y radiante. Según podemos leer, podemos aprovechar esta fase de nuestro ciclo para resolver conflictos, quedar con amigos o familia, pareja, y ‘presentar nuestros proyectos o ideas a los demás’.

Como la vida misma, la siguiente fase que nos encontramos es la premenstrual, que coincide además que la estación del año que más nos cuesta: el otoño. Es de hecho, la fase ‘con la que más nos tenemos que reconciliar’. Nuestros niveles de energía menguan y se impone la necesidad de vivir más de puertas adentro que en anteriores fases. Es el momento de soltar lastres, limpiar, vaciar para renovarse, de la misma forma en la que los árboles se despojan de sus hojas. Según apuntan, en esta fase reside el quid del autoconocimiento del ciclo y convertir lo que puede ser un problema (no querer salir) a una fase perfecta para la creación e intuición más liberadora e íntima (lectura, escritura…).

Se acabó el otoño y llego el invierno. Nuestro ritmo y energía descienden. Es el momento de la menstruación. Días para priorizar aquello esencial: descanso, reposo, cuidado. El final del ciclo, como si se tratará de un cuenta, requiere de una reflexión. Esta es su fase. Un momento para detenerse, evaluar y ‘conectar con lo que realmente es importante para nosotras’. Rápidamente, sin que nos demos cuenta, llegará la primavera…

 


Todo sobre mi regla

julio 25, 2016

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¿Recuerdas cuándo te vino la regla por primera vez?

La edad que tenías, dónde estabas, con quién, la primera persona a la que se lo comentaste, cómo te sentiste, qué sabías sobre la regla en ese momento… Para algunas puede que se trate de un vago recuerdo, más o menos lejano en el tiempo. No obstante, es determinante para entender (desde ese mismo momento y durante años) un fenómeno que tiene la virtud de ser tan común como excepcional.

De la misma manera que algunas guardamos ese recuerdo de pubertad algo borroso, también es cierto que pocas veces nos paramos a pensar en lo que verdaderamente hay detrás de ese milagroso sangrado mensual. A menudo la ecuación de la menstruación se simplifica de la siguiente manera: regla = dolor + sangrado x 1 vez al mes / tampón o compresa + ibuprofeno.

Más aún; las circunstancias que rodean esa ecuación suelen ser algo frívolas o superficiales y se presentan en forma de preguntas tan simples como: ¿cuándo me viene? ¿tengo que hacer algo importante esos días? ¿podré seguir con mi vida normal? ¿llevo tampones en el bolso? ¿cuál es el mejor sistema para hacer ‘desaparezcan’ la regla y sus síntomas?

En definitiva: nuestro objetivo es difuminar la regla lo máximo posible: llevarla a un segundo plano. Volverla invisible. Al menos es lo que la sociedad que pinta la sangre azul nos reclama en sus anuncios. Discreción, normalidad, ‘aquí no pasa nada, sigue con tu vida’. Pero lo cierto es que sí, sí pasa, y tu cuerpo, emociones y sensibilidad no son ajenos a tu ciclo menstrual. Por suerte.

Quizá sea el momento de empezar a hacernos otras preguntas para tomar mayor conciencia de nuestro útero y ovarios, de nuestra fertilidad y de los cambios físicos y hormonales que experimentamos en cada ciclo. Es el momento de dejar atrás la ‘fiebre’ por la discreción y abrazar la ‘honestidad’ para vivir un fenómeno que no sólo dura de 4 a 7 días, sino que envuelve y guía a la mujer en 4 fases diferenciadas capaces de convertirnos en seres únicos, poderosos y, pese a todo lo que se haya dicho, fuertes.

Como mujeres, tenemos el derecho de reconectar y (volver) a entender más profundamente las energías y necesidades de las cuatro fases de nuestro ciclo (pre-ovulación, ovulación, pre-menstruación y menstruación). El objetivo no es otro que aprovechar las capacidades y talentos propios de cada fase.

En el siguiente post os contaremos los detalles de estas 4 fases… ¡No os lo perdáis!


Aprende a disfrutar de los días de playa… con la regla

junio 22, 2016

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Ahora sí, superado ya el temido 40 de mayo que parecía no llegar nunca y metidos ya de lleno en el verano, es el momento de disfrutar a tope de los días de playa. Pero… ¿y si nos viene la regla? Lo mejor, querida, es que dejes de preguntarte ‘y si’… La regla viene cada 28 días. Sé realista y ten por seguro que, en algún momento y otro, algún día de playa se cruzará en tu camino.

Pero es que además hoy nos ha sorprendido un fenómeno muy inquietante: si tecleas en Google las palabras ‘playa’ y ‘menstruación’, entre otras combinaciones (piscina, regla, verano…), la cantidad de información imprecisa, inexacta, infundada y, en definitiva… errónea que hay es directamente proporcional al volumen de preguntas y dudas que se desprenden de foros y blogs. ¿Por qué hay tanto desconocimiento sobre cómo hacer frente a un día de playa teniendo la regla? ¿De dónde surge este vértigo? ¿Este pánico?

Es cierto. Según el día o, mejor dicho, el momento, tener la regla quizá no sea lo más divertido que pueda pasarte en un día de playa… pero no por ello debemos de mortificarnos y empezar a poner velas para alterar nuestro calendario menstrual. Al final nos molestará lo mismo en la playa que en la oficina, en el coche, o de compras. Tenemos la regla cada mes, y es preciso que nuestro día a día transcurra con normalidad. También los días de verano.

Siendo conscientes de que nos va a venir la regla, lo mejor que podemos hacer es ser prevenidas y llevar en
el bolso todo lo necesario para afrontar la jornada sin sobresaltos. Y ‘todo lo necesario’ es muy fácil de encontrar. Ten a mano siempre un tampón de recambio. Además, si en días normales se aconseja cambiar el tampón por debajo de las 6 horas, esta frecuencia debe incluso aumentar si estamos en la playa o la piscina. Utiliza siempre un nivel de flujo inferior pues es mejor cambiarse más a menudo. Ah! Y por supuesto, sólo de algodón natural, provisto de velo de seguridad y exento de súper-absorbentes y otros componentes tóxicos para tu piel.

No olvides secarte bien con la toalla y mantener al margen de humedades ‘extra’ tus zonas íntimas. Lleva siempre ropa interior limpia y seca de repuesto: ¡siempre! No permanezcas con el bañador o la parte baja del biquini húmedo más tiempo del necesario para evitar infecciones.

Lo mejor que puedes hacer para despreocuparte es llevar contigo el Kit de Higiene Femenina: una práctica bolsita impermeable perfecta para los días de playa y los vaivenes del verano. Así que ya sabes, coge la bolsa de baño y mete de todo, de todo, menos miedos y prejuicios infundados…  El verano es tuyo, ¡disfrútalo!


Visibilizar la regla, una cuestión de justicia y verdadero equilibrio social

mayo 11, 2016

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Mucho se ha hablado sobre la polémica que avanzamos en el anterior post: y no nos referimos al hecho en si de la moción de la CUP, sino a todo el ruido generado colateralmente por ésta. A nuestro modo de ver, no es una polémica adimensionada o exagerada y de ella se extraen algunas conclusiones: todo el espacio mediático que pueda haber ocupado la menstruación aún será menor que el silencio que lleva recorrido a estas alturas de la sociedad moderna.

No visibilizar la regla tiene consecuencias nefastas en la sociedad, y éstas pueden ser mucho más graves incluso en algunos países en desarrollo. ¿Sabías que 200 millones de niñas y mujeres no obtienen información adecuada sobre higiene en relación con el periodo? Vamos a ponernos aún más en situación: únicamente el 1,6% de ellas hace una vida normal durante el sangrado de la menstruación. Son datos del Consejo de Suministro de Agua y Saneamiento Colaborativo (WSSCC, por sus siglas en inglés), dependiente de Naciones Unidas. Una investigación realizada por este ente también reveló que solo el 30,2 % de estas sabía qué era la menstruación antes de tenerla por primera vez y que más del 80% considera que la sangre durante ese periodo es algo sucio.

Esta situación de desconocimiento y demonización de la regla que hemos venido apuntando desde hace tiempo supone que una cuarta parte de las niñas en la India abandona la escuela una vez tiene su primer periodo. ¿Por qué? La falta de visibilidad se traduce también en falta de instalaciones higiénicas en los colegios, como inodoros o letrinas. Todo ello, con la vergüenza que esta situación suscita en las pequeñas, las hacen renunciar a sus estudios a edades muy tempranas.

Otro ejemplo, mucho más cercano y quizá menos dramático pero que deja en evidencia hasta qué punto nos extraña oír hablar de la regla: Reino Unido, la tenista Heather Watson reconoce en público que su calendario menstrual ha coincidido con el del torneo deportivo y la regla le había jugado una mala pasada. Sus declaraciones levantan un airado debate en el Reino Unido. Watson ha roto un silencio y un tabú del que no se hablaba en el deporte de élite femenino. “Me he quedado alucinada”. “Nadie habla sobre la regla. No recuerdo a ninguna deportista que haya sacado el tema a debate”. Igual de mediática fue la censura que aplicó Instragram a la serie de fotografías tituladas ‘Period’, obra de la artista paquistaní afincada en Toronto Rupi Kaur. En ellas, decidió mostrar momentos de su menstruación, pero la famosa red social las borró en dos ocasiones por, supuestamente, violar la política de la empresa.

Son sólo ejemplos, situaciones que se desarrollan a miles de kilómetros entre si, pero que tienen una misma razón de ser: el silencio, la vergüenza, el miedo. Es el momento de hablar, de hablar sin escandalizarse, de generar debate, conocimiento e información, progresivo, calmado y constante. Si no es así, el silencio volverá a sepultar derechos y necesidades reales, urgentes y cotidianas en cualquier parte del mundo.


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