Problemas postparto: Contagio de cándidas entre la madre y el bebé. Cómo prevenirlo, reconocerlo y acelerar su recuperación

octubre 24, 2012

La infección por cándidas (Cándida albicans) y su contagio, entre la madre y el bebé, es un problema bastante frecuente, pero que tiene un fácil diagnóstico y, normalmente, un tratamiento satisfactorio.

 

¿Dónde puede estar su origen?

  • La madre sufra una candidiasis vaginal (muchas veces por influencia de un antibiótico) y se la contagie al bebé a través de las manos.
  • Una mala higiene de tetinas, chupetes y biberones.
  • Vivir en sitios húmedos y cálidos, que ayuden a la proliferación de los hongos.
  • La humedad y calor contante en los pechos, agravada por una falta de transpiración (por el uso de discos de lactancia de plástico o sujetadores y prensas de vestir muy ajustadas y sintéticas).
  • La infección de otras heridas en los pezones, como pueden ser las grietas de lactancia.

 

¿Cuáles son sus síntomas?

  • En la mujer: hipersensibilidad, quemazón, picor y dolor en los pezones que aparecen más rosados y húmedos de lo normal. Las molestias se producen a lo largo de la lactancia y se pueden prolongar más tiempo, en función de la gravedad de la infección.
  • En el bebé: el muguet se reconoce fácilmente porque en la boca del bebé surgen unasmanchas blancas abultadas e irregulares. Es frecuente que la mucosa de la boca esté enrojecida. En algunos casos, hay bebés que presentan dermatitis en las inglés y los genitales. Y todo ello, provoca un malestar general en el bebé que puede modificar su estado de ánimo.

 

¿Cómo podemos intentar evitar esta infección por hongos?

Mantén una correcta higiene:

  • Lávate bien las manos después de ir al baño (y más, si tienes candidiasis vaginal) y antes/después de dar de mamar y de cambiarle los pañales a tu bebé.
  • Desinfectar los objetos que el bebé suela llevarse a la boca, antes/después de su uso.

Después de dar de mamar, masajea el pezón con tu propia leche (que tiene propiedades cicatrizantes y antibacterianas) y luego deja que se seque totalmente al aíre.

Utiliza sujetadores de algodón para mejorar la transpiración y evita la ropa ajustada y sintética.

 

Usa discos de lactancia de algodón que favorezcan la transpiración evitando que se pueda generar un micro-clima calor/humedad que es el mejor caldo de cultivo para los hongos.

 

Elije discos de lactancia que por su diseño eviten que las fibras se desprendan y se peguen a las heridas, lo que puede provocar complicaciones innecesarias, como infecciones por candidas u otros gérmenes.

 

¿Cuál es su tratamiento?

Si has observado algunos de los síntomas antes descritos, tanto en ti como en tu bebé, acude a tu médico de cabecera o pediatra de confianza.

Sólo él os podrá prescribir el mejor tratamiento antimicótico (ya sea tópico u oral).

* En términos generales, los médicos recomiendan seguir con la lactancia, durante el tratamiento porque, una vez superada la infección, el bebé saldrá con sus defensas reforzadas.


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