¿Qué debemos pedirle a nuestra menstruación?

noviembre 19, 2018

 

En realidad, este título es una trampa. Sí, sí. Trampa. ¿Que qué debemos pedirle a nuestra menstruación? Nada. Al contrario, ella nos da. Provee, que dirían algunos. La menstruación forma parte de nuestras vidas. Nos completa, nos cambia, nos acompaña. Es juez y parte. Pero sobre todo, es algo natural.

Así que, si tenemos que pedirle algo, por pedir, vamos a poner el foco en la higiene menstrual. Es decir, ha sido el hombre el que ha creado soluciones para dar respuesta a esta necesidad, natural como la vida misma. Ojo, y decimos necesidad, nunca un problema. La menstruación no es un problema, lo mismo que no lo es que seamos rubios o morenos, o que parpadeemos cada cierto tiempo.

A nuestra higiene menstrual, en tanto que nosotros somos los que le hemos dado forma, sí debemos exigirle. Y debemos hacerlo fieles a lo que es la menstruación. Un proceso natural. Por eso, los productos de higiene menstrual deben ser iguales: naturales. Es nuestro deber repetirlo muchas veces. ¿Por qué? Por muchos motivos.

Hay tantos males asociados desde siempre a la menstruación cuya responsabilidad recae, sin embargo, en los productos diseñados para ella… Que es necesario decirlo claro: no, esos picores, esas molestias, esa sensación tan desagradable no es por la menstruación. Es por tus compresas. Y más concretamente, por el plástico que habita en ellas disfrazado, eso sí, de algodón natural.

Hace ya algunos post que no recurrimos a la cifra, pero está ahí, y es bueno tenerla presente. A lo largo de tu vida puedes llegar a utilizar más de 20.000 compresas o protegeslips, por este motivo es fundamental que compruebes la composición y diseño de los productos que utilizas. ¿Es algodón 100% natural e hipoalergénico? ¿Es algodón, en definitiva?

El uso diario de protegeslips y compresas de plástico puede generar un microclima de calor-humedad que puede multiplicar la proliferación de bacterias, hongos, alergias e irritaciones. Es solo un ejemplo. Pero hay más. Utilizar plástico en nuestra higiene íntima es como ir en contra de la menstruación. No tiene sentido y además, incide directamente en nuestra salud y bienestar. Así que sí, ya sabemos qué es lo que debemos pedir.

 

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¿Cómo afecta el invierno a nuestro ciclo menstrual?

octubre 31, 2018

 

Es oficial. El frío ya ha llegado y con el esperado -pero menos deseado- cambio de hora, no solo hemos atrasado los relojes: hemos vuelto a sacudir algunos de nuestros ciclos naturales más básicos. Un ejemplo muy básico: el del sueño. ¿Sabías que el cambio de hora produce una alteración en la secreción de melatonina? Esta hormona es la que actúa regulando los estados de vigilia y sueño en función de la luz solar. Es decir, a más luz se produce menos melatonina, por lo que la función de inducir el sueño que tiene esta hormona se produce de forma más tardía. Y con el cambio, la hemos alterado. De ahí el cansancio, la fatiga o la irascibilidad que nos acompañan los días posteriores. Pero no hay que alarmarse, solo es cuestión de días.

Es un ejemplo que ilustra que cualquier alteración, por muy leve o temporal que sea, siempre viene acompañada de algún cambio. Acción, reacción. Y la llegada del frío no es un ninguna excepción. Es de hecho, un cambio fuerte y brusco que no solo afecta a nuestro armario y nuestro sueño: también afecta a nuestra menstruación. El sol, la temperatura, la humedad, la precipitaciones, el viento, la presión atmosférica… El ciclo menstrual no es ajeno a estos factores y manifiesta diferencias según las estaciones.

La más evidente es que el calor es un factor vasodilatador de la sangre, por lo que es fácil deducir que a más calor, la menstruación sea más abundante y menos dolorosa. Por el contrario, las bajas temperaturas pueden reducir la cantidad de sangre pero, al mismo tiempo, incrementar la intensidad. También hay estudios ponen de relieve que otoño es una de las estaciones en las que el estado de ánimo más se resiente: cambios bruscos de temperatura que pueden intensificar los síntomas premenstruales.

En definitiva, si el clima afecta a los ciclos naturales, el menstrual no iba a ser una excepción. Sea como sea, ser conscientes de los cambios, de por qué se producen y cómo nos afectan, es el mejor aliado para saber identificar los síntomas, sin alarmas y sí con mucha naturalidad. Y para ser conscientes de los cambios que acompañan nuestro ciclo, no lo dudes: www.mujerciclica.com


Día de la Menopausia: revolución y oportunidad

octubre 18, 2018

 

Hoy es el Día de la Menopausia, un proceso por el que pasan todas las mujeres entre los 45 y 55 años aproximadamente y cuyo principio y fin más básico es la retirada del periodo menstrual. Es decir, el fin de la época fértil de la mujer. Pero en este proceso, como en tantos otros, el fin no es el fin, sino que puede (y debe) ser un nuevo principio.

 

La OMS define la menopausia como “el cese permanente de la menstruación, determinado de manera retrospectiva, después de doce meses consecutivos de amenorrea, sin causa patológica”. Los primeros síntomas de la menopausia son reglas irregulares, dificultad para realizar la digestión, hinchazón e insomnio. A ellos se suman la sequedad de la piel, los dolores de cabeza y los cambios constantes de la temperatura corporal. Esto en teoría.

En la práctica, el cuerpo de la mujer deja de producir estrógenos y se reduce la progesterona, principal hormona reproductiva, dando como resultado el cese del periodo menstrual. La retirada de la regla, es cierto, ha sido sinónimo de preocupación y alternaciones físicas y psicológicas. Estas últimas, asociadas muy seguramente a la aparición de sofocos, cambios de humor, aumento de peso, agotamiento y pérdida de lívido, entre otros síntomas.

Sin embargo, el Día internacional de la Menopausia se ha impuesto como una jornada que busca invitar a la concienciación y educación con el fin de naturalizar esta fase, comprenderla y, en última instancia, ayudar a las mujeres que han de enfrentarse a ella. La menopausia en positivo o cómo desvincular el proceso de la vejez para ubicarla en un nuevo estadio: dinámico, activo y repleto de oportunidades en las que sumar más calidad de vida.

Desde Farmaconfort hoy os recomendamos el libro “¿Soy yo o es que aquí hace mucho calor?”, una guía que ofrece claves para transformar la menopausia en algo más que un fin de etapa de la mano de Laura R. de Galarreta y Charo Izquierdo que han tratado de ir más allá de las cifras y de la información científica disponible. “Lo que había escrito eran explicaciones con un carácter muy médico a las que les faltaba aterrizar en la realidad de nuestro cuerpo como mujeres y de las situaciones que nosotras vamos a afrontar”, explica Charo Izquierdo.

Menopausia: más allá de los sofocos

Con este objetivo, las periodistas han llevado a cabo una amplia labor de documentación junto a grandes profesionales de diferentes ámbitos relacionados con la salud, desde nutricionistas hasta dermatólogos o entrenadores personales, para aportar una visión transversal de esta etapa, que no es más que otro momento en la vida de la mujer asociado a una serie de características fisiológicas.enopausia, mujeres en la menopausia, que es la menopausia en las mujeres, mujeres con menopausia, como es la menopausia en las mujeres, Compresas algodón, natural, naturales, ” /> <me

 

 

 




‘Amigas’ pero no tan conocidas: amenorrea, menorragia y cía

agosto 30, 2018

Entrecomillamos porque lo decimos, evidentemente, en sentido figurado. Bien por exceso, bien por falta de, la menstruación no siempre responde a un patrón. Ni a dos, ni tres. La menstruación admite tantas versiones y experiencias como mujeres.

Pero también las alteraciones de este curso normal del ciclo menstrual pueden ser muy variadas y debemos estar alerta ante cualquier desajuste (y, de ser así, informar y consultar con el ginecólogo).

Por eso queremos aprovechar este post para recopilar algunas disfunciones -a modo de glosario- que son más frecuentes de lo que nos pensamos y sobre las que seguro que merece la pena detenerse, aunque en este post las revisaremos de manera resumida y sencilla.

Menorragia es el aumento anormal del flujo menstrual o de la duración de la menstruación con intervalos intermenstruales normales. También se conoce como Polihipermenorrea e Hipermenorrea. ¿Cuándo se considera menorragia? Cuando la menstruación supera los siete días o bien una pérdida de sangre mayor a 80 ml. Lo normal es perder entre 30 y 40 ml.

Proiomenorrea es el trastorno del ciclo menstrual caracterizado por un intervalo excesivamente corto. ¿Cuánto es corto? Generalmente hablamos de un periodo inferior a 21 días entre una menstruación y la siguiente. En el caso contrario, la Opsomenorrea es un trastorno del ciclo menstrual que tarda más de 35 días en volver a producirse.

No confundir con Amenorrea, que es la ausencia de menstruación por más de 90 días. Por otra parte, la Oligomenorrea corresponde a ciclos menstruales más largos, por lo tanto, hay menor número de ciclos al año. Por su parte, la Polimenorrea son ciclos menstruales más cortos. Es decir, hay mayor número de ciclos al año. Por último, la Hipomenorrea es la disminución en la cantidad de flujo menstrual.

Las alteraciones o irregularidades en los ciclos menstruales son más frecuentes en los dos años que siguen a la primera menstruación (que se conoce como menarquia y sobre la que hablamos en este post) y en los tres años anteriores a la menopausia. Sea como sea, si notas que tu ciclo es irregular, no dudes en visitar a tu ginecólogo.


Algodón: 5 preguntas sobre el gran aliado de tu higiene menstrual

agosto 10, 2018

1.- ¿Todas las compresas son de algodón?

No. Más bien al contrario. Son pocas las marcas que elaboran los productos de higiene femenina de algodón 100% hipoalergénico (Farmaconfort es pionera y líder). La mayoría no son de algodón, ni tan siquiera lo contienen.

2.- ¿Por qué están importante que el algodón esté en contacto con la piel en nuestra zona íntima?

Por sus propiedades naturales beneficiosas para la higiene femenina. Existen productos que contienen plástico o perfumes que, en permanente contacto con la piel, además de ser irritantes, pueden dificultar la transpiración. El algodón, sin embargo, ayuda a reducir y prevenir los riesgos de irritaciones, picores, infecciones y alergias.

3.- ¿La regla huele?

No, no huele (si mantenemos una higiene regular, claro). Lo que huele es, precisamente, el resultado de la escasa transpiración que se produce cuando una compresa está en contacto con nuestra piel y se encuentra con componentes potencialmente tóxicos y/o sintéticos como perfumes o superabsorbentes. Una escena clásica’ producida cuando la compresa no es de algodón (aunque lo parezca).

4.- ¿Cómo puedo saber que una compresa es de algodón?

Lo mejor es comprobar la composición y diseño de los productos que utilizas y consultar con el farmacéutico o médico de confianza. Desconfía de los envases en los que aparece la palabra cotton o algodón, pues no se refieren a su composición sino a la apariencia.

5.- ¿Cuáles son las propiedades del algodón que lo hacen tan adecuado para estar en contacto con la piel?

Destacamos 5 propiedades principales: Es transpirable, es decir, retiene el flujo y permite el paso del aire a través de sus fibras. En segundo lugar, garantiza un nivel óptimo de humedad, permitiendo el justo intercambio de humedad con el exterior y reduciendo la deshidratación. También es compatible con el pH fisiológico y no altera la acidez natural de la mucosa vaginal. Es hipo-alergénico, dermatológicamente testado, por lo que atenúa y ayuda a prevenir los riesgos de irritaciones, picores, infecciones y alergias. Por último, y no menos importante: mantiene un tacto suave y agradable con una máxima protección.

 


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